4 lecciones de los Juegos Olímpicos para su empresa

Por Mike Myatt, Forbes

Lecciones de las olimpiadas para la empresaHan pasado otros cuatro años, y un puñado de personas atléticamente dotadas dominará su pantalla  de plasma de 52” durante las dos semanas siguientes, saltando, andando en bicicleta, nadando, etc. ¿De qué se trata todo esto?  Para el observador ocasional, los juegos olímpicos representan poco más que una fuente fresca de entretenimiento y una ocasión de demostrar un poco de orgullo nacional, pero para un CEO inteligente, no hay mejor estudio de caso sobre cómo lograr lo aparentemente imposible, mientras se entrega al público la máxima experiencia de consumismo  con elegancia.

Los Juegos Olímpicos están lejos de ser perfectos, pero exceptuando a la Iglesia, se podrían proclamar como la organización sobreviviente más  antigua. Han logrado algo que muchos otros no pudieron – han aguantado.  Y aunque son docenas las cosas que los ejecutivos pueden aprender de estos Juegos, las siguientes 4 lecciones consolidarán su organización, y a usted como su líder:

1. Manejo de marca (Branding)
En cuanto terminan las ceremonias de cierre para unos Juegos Olímpicos, comienza la campaña para el siguiente lanzamiento. Los Juegos están en un estado constante de inducción a la compra.  Su historia y su ciclo les puede permitir cierto respiro, pero tienen un plazo de entrega que no pueden deja de cumplir – deben entregar el producto y la experiencia.

Los Juegos Olímpicos son no sólo una marca en sí mismos, son a su vez fabricantes de marcas. En ellos se descubren nuevas celebridades y los viejos héroes pierden su brillo,  se ganan y se pierden fortunas, y las marcas realzan su valor o declinan. ¿Qué atleta no desea participar en ellos, y qué compañía no desea aprovechar al último ícono? Han creado una marca que trasciende generaciones, geografías y niveles  socioeconómicos –  ¿puede usted decir lo mismo?

2. Ejecución y tolerancia bajo presión:
Una cosa es hablar de ejecución, pero es muy distinto cumplir con ella. Cada cuatro años, los Juegos Olímpicos nos proveen de una clase maestra  en vivo en cuanto a innovación, aspiración y logro humanos, liderazgo, sustentabilidad,  gestión de talentos, gestión de crisis, manejo de marcas, mercadotecnia, logística, seguridad, política, planeación de eventos,  sistemas de información  y gobierno fiscal (por nombrar algunos). Aunque lidien con boicots, amenazas terroristas o malestares geopolíticos, prometen un espectáculo y cumplen su promesa. ¿Su organización merece una medalla en ejecución o falla constantemente en su visita al podium?

 3. La organización cuenta:

Enfrentémoslo, pocas cosas en la vida ofrecen la escala y atracción  globales de los Juegos Olímpicos. La mayoría de los CEOs pueden tan sólo soñar con dejar la huella, tener el glamour de marca  y la lealtad del mercado generada por las Olimpiadas. La logística ya era  una cuestión bastante complicada durante las primeras justas olímpicas cuando apenas abarcaban a los participantes de las ciudades-estado de la Grecia antigua. Compare esto con los Juegos Olímpicos actuales, que abarcan decenas de miles de participantes de virtualmente cada nación del planeta.

Mientras que los Juegos Olímpicos están lejos de ser un cuerpo perfecto, tienen una estructura de organización que funciona. Desde el comité olímpico internacional hasta los comités olímpicos nacionales individuales, todos entienden sus roles, deberes, y responsabilidades. Aunque existen diferentes  filosofías,  ideologías,   intereses económicos, y agendas políticas, existe no obstante una  estructura global para apoyar la visión y la entrega del producto.

4. Sustentabilidad:

¿Cuanto tiempo ha existido su marca? Los Juegos Olímpicos han sobrevivido la prueba del tiempo y ofrecen un modelo para construir una organización sostenible. Tienen una misión y una visión, tienen un liderazgo en marcha para cumplir la visión, y tienen un plan de sucesión para asegurar el futuro. Han innovado, se han creado y recreado, han sobrevivido guerras mundiales, dificultades económicas, y ataques terroristas. Se han convertido en una organización madura que continuará prosperando mientras avanzan hacia el futuro. ¿Puede usted decir lo mismo de su compañía?

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