EMPRESAS QUE CUESTIONAN, EMPRESAS QUE CRECEN

Pensemos en nuestra empresa de forma diferente

Pensemos en nuestra empresa de forma diferente

La creatividad es un concepto indispensable para toda empresa que quiera sobrevivir a los cambio que el mundo nos presenta hoy día. Cambios en los gustos de los consumidores, cambios en su forma de ser, de vivir, de comprar, de relacionarse, de exigir, de construir sus lealtades.  Y hay de dos sopas, o ser creativos de a poquitos, de forma incremental, haciendo pequeños ajustes en nuestros productos, nuestros servicios, o nuestra forma de trabajar y de atender a nuestros clientes, o transformarnos por completo.

Lo primero tal vez nos permita una estabilidad dentro del mercado, mantenernos en donde estamos, y no perder nuestra base de clientes…. hasta que llegue el producto o servicio que desaparezca del mapa lo que nosotros hacemos, aunque lo hagamos bien.

La segunda opción nos lleva a redefinirnos como empresa en cada oportunidad. Redefinir ¿quiénes somos?, ¿a qué nos dedicamos?, ¿a quiénes servimos?  ¿Estamos en la industria de los periódicos o de la información?  ¿Somos un gimnasio o un centro de bienestar? ¿Vendemos trampas para ratones o nos deshacemos de las plagas?

La amplitud de la definición de nuestro negocio es directamente proporcional a los alcances del mismo. Si pensamos en pequeño, hasta ahí llegaremos. Si pensamos en grande, las posibilidades se expanden hasta donde nuestra imaginación lo permita.

Ahora bien, el primer cuestionamiento que nos debemos hacer es: ¿qué es lo que mi negocio ayuda a transformar?  Nuestros consumidores no sólo esperan comprar productos so servicios per se, sino porque de alguna manera éstos le ayudan a transformar algo en sus vidas o en sus propias empresas. Probemos a redefinir nuestra empresa en función de este concepto.  Por ejemplo, un gimnasio lo que nos ofrece es transformar nuestro cuerpo en un más saludable y más atractivo; unas clases de inglés nos permiten volvernos más competitivos en el mercado laboral, un coach nos ayuda a transformarnos en un mejor versión de nosotros mismos.

Cuestionémonos si nunca lo hemos hecho, y si lo hemos hecho antes, volvámoslo a hacer para confirmar que lo que concluimos aquella vez sigue siendo vigente: ¿Qué es lo que transformamos gracias a nuestro producto o servicio?  Si no ofrecemos a nuestros clientes nada en ese aspecto, estamos dándoles sólo un producto o servicio más, como los miles que ya hay en el mercado, y que son fácilmente sustituibles por otros más baratos, más cercanos, más populares, más modernos o de colores más bonitos.

Los invito a hacer el siguiente ejercicio. y comenzar a a cuestionar su negocio con una serie de simples pero poderosas preguntas, que pueden sacudir su creatividad y la forma como percibe su empresa, para poder llevarla  más allá de donde hoy se encuentra.

1.  ¿En qué negocio estoy?

2.  ¿En qué negocio estoy de forma más amplia?

3. ¿En qué negocio estoy de forma aún más amplia?

4. ¿Qué transforma mi negocio?  (Relaciones, espacios, personas, cuerpos, mentes, empresas, empleados, procesos)

5. ¿De qué forma es diferente mi producto o servicio de todos los demás?  ¿Qué le doy a mis clientes que no les da nadie más?

6. Muy importante: ¿Qué problema le resuelvo a mis clientes que mis comoetidores no les resuelven?

7. ¿En qué nicho del mercado me gustaría ser la autoridad máxima?

8. ¿Qué se interpone en mi camino – 3 obstáculos?

9. ¿Qué tres preguntas me darían las respuestas que necesito para enfrentar cada uno de esos retos?

10. ¿Qué cambiaría si lograra enfrentar esos retos y convertirme en la autoridad máxima?

Esta es la tarea de hoy.  Nadie la puede hacer por ti. Comienza a cuestionar los paradigmas que rigen tu empresa para poder verla de forma distinta y transformarla y nos gustaría escuchar tus comentarios sobre el ejercicio.

Nos encantará conocer tu opinión sobre este post