Equilibrio vida-trabajo. Demasiado importante para no prestarle atención.

“Hay miles y miles de personas allá afuera que llevan vidas de silenciosa                     desesperación, que pasan largas horas en                                                             trabajos que odian para permitirles comprar cosas que no                                            necesitan para impresionar a personas que no les agradan.”                                          (Nigel Marsh)

El equilibrio vida-trabajo, dice Nigel Marsh, es demasiado importante para dejarlo en manos del empleador o no prestarle atención. Si tú no diseñas este balance, si no decides tú la calidad de vida que deseas tener, alguien más lo hará por ti, y lo más probable es que no estés de acuerdo con la manera como lo hacen ni de las prioridades que deciden son las mejores para tí. La naturaleza de las empresas es sacar el máximo provecho de sus recursos humanos, sin poner atención en las consecuencias de esto. Como dice un dicho: “Pasamos nuestra juventud ganando dinero para de mayores poder curarnos de todas las enfermedades que nos causamos por tanto trabajar.”  ¿Este es el resumen que deseamos de nuestras vidas? ¿Cómo se traza la línea entre el cumplimiento del deber para con los demás y el cumplimiento del deber para con uno mismo?  Tantas veces nos lavamos el cerebro pensando que trabajamos tanto “para darle lo mejor a nuestra familia”, “para que tengan lo que nosotros no tuvimos”, para “darle a nuestros hijos una ventaja que les durará para siempre”… cuando tal vez lo que ellos necesitan no tiene nada que ver con aquello que resulta de nuestro esfuerzo  laboral.

Marsh establece un día ideal equilibrado entre el tiempo con la familia, el tiempo personal dedicado a lo que nos interesa, a la salud, a la espiritualidad, al sexo y a la productividad -y ofrece un cierto estímulo conmovedor para lograrlo.

Nigel Marsh es el autor de “Fat, Forty and Fired” and “Overworked and Underlaid.”